Lifting
El nombre de esta intervención proviene del término en inglés que significa “levantar” o “elevar”. En este caso la cirugía nos permite hacer exactamente eso con los tejidos faciales, los cuales se van descolgando con el paso del tiempo, dando lugar a signos de envejecimiento que afectan de forma distinta a cada persona. Las consecuencias habituales provocadas por esta flacidez suelen ser las denominadas “líneas de marioneta”, la pérdida del óvalo facial o incluso el descolgamiento del cuello. Es necesario una correcta evaluación previa, debido a que la edad de los pacientes a los que se indica el procedimiento de lifting es muy variable, generalmente en un rango entre los 45 y los 70 años.
Objetivo: Mejorar el contorno facial que se ha ido desdibujando con el paso del tiempo. Elevar y tensar la piel y la musculatura del rostro y el cuello.
Técnica: Para este procedimiento suelo indicar una anestesia general y una permanencia en el hospital durante las 24 horas posteriores a la cirugía. Las técnicas son muy poco invasivas y permiten dejar cicatrices en zonas ocultas o fáciles de disimular. Mediante vectores o líneas de sujeción se da soporte y se elimina el exceso de piel. En algunos pacientes es recomendable realizar una pequeña liposucción en la zona del cuello o mentón, para realzar más el resultado. Otros casos pueden ir acompañados de las técnicas conocidas como lipofilling o relleno con grasa.
Resultados: Se logra un rejuvenecimiento facial armónico y natural que se mantiene durante 5 a 10 años, dependiendo entre otros factores de la piel y los cuidados de cada paciente.